Caso 3 – Ansiedad tras accidente de tráfico

Motivo de consulta

Mujer de 41 años acude a consulta tras desarrollar un miedo intenso a conducir después de sufrir un accidente de tráfico leve meses atrás. Aunque físicamente no sufrió lesiones importantes, desde entonces evitaba coger el coche, especialmente en autopistas o trayectos largos. Solo pensar en conducir le generaba ansiedad intensa, sensación de pérdida de control y síntomas físicos como taquicardia, sudoración y dificultad para respirar.

Evaluación inicial

En las primeras sesiones se identificó:

  • Conductas de evitación constantes
  • Pensamientos catastróficos relacionados con sufrir otro accidente
  • Sensación de inseguridad al volante
  • Dependencia de familiares para desplazarse
  • Limitaciones en su vida laboral y personal

El miedo había ido aumentando con el tiempo debido a la evitación, reforzando la sensación de incapacidad.

Intervención terapéutica

El tratamiento se centró en:

  • Psicoeducación sobre el funcionamiento de las fobias
  • Identificación de pensamientos anticipatorios
  • Técnicas de regulación de ansiedad
  • Exposición gradual y progresiva a la conducción
  • Trabajo sobre sensación de control y confianza personal

Se diseñó una jerarquía de exposición adaptada a su ritmo, comenzando por situaciones menos amenazantes hasta retomar trayectos más complejos.

Evolución

Durante las primeras semanas logró volver a sentarse al volante en trayectos cortos acompañada. Posteriormente comenzó a conducir sola por recorridos habituales y redujo notablemente los síntomas de ansiedad.

Tras varios meses de trabajo:

  • Recuperó autonomía en sus desplazamientos
  • Disminuyó el miedo anticipatorio
  • Volvió a conducir en autopista
  • Redujo la dependencia de terceros
  • Recuperó actividades personales que había dejado de hacer

Resultado actual

Actualmente conduce con normalidad en su día a día y cuenta con herramientas para manejar momentos puntuales de inseguridad sin volver a evitar la situación.